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PERMISO 2013

HISTORIA XPUHA

En  1951 empezó la historia de Xpuha.
Xpuha era como una isla en el medio de la salva. Chalío con solo 15 días de nacido, con sus padres y  sus 8 hermanos se asentaron en esta playa para vivir y crecer en ella. 61 años después Chalío nos cuenta:

Cuanto yo tenía 8 años jugaba con los cocos a hacer veleros. Un día me encontré con una tortuga bebe y decidí ponerla en el barco para navegar y que fuera feliz. Pero mi papá me sorprendió y me dijo  ¡eso no está bien, la tortuga se va a morir! Entonces la tenía que dejar ir. El día siguiente me encontré otra tortuguita y trate de hacer lo mismo porque me gustaba ver a mis tortugas navegar como yo y mi papa. Pero, cuando me vio mi papa me preguntó: "¿Te gustan mucho los tortugas hijo?“ Y le contesté, ¡sí!  Y entonces me enseño a cuidarlas.

Buscó  tinas muy grandes que llenamos con agua de mar y arena. Y me dejo poner 6 tortugas bebes. Me dijo que era importante que no se sintieran solas y que a partir de ese día tenía que cambiarles el agua diario y darles de comer.

Un año después, me encontré con nuevas tortugas bebes y las metí en la tina junto con las otras. Pero mi papa me dijo que no, que primero tenía que dejar ir a las  más grandes al mar porque ya podían nadar mejor y ninguna gaviota se las podía comer. Llore mucho por mis tortugas, pero las deje ir. Mi papa me dijo: Este año podrás tener 8 tortugas y cada año tendrás más.  Y año con año la historia se repitió.

Hasta 1987 en que ya tenía 600 tortugas que me dijeron que  ya no las podía cuidar porque necesitaba un permiso especial. Mi sueño y mi ilusión se desmoronaron. Me quitaron a mis tortugas.

Sin embargo, mis dos hijas, mis nietos y yo nos dedicamos siempre a cuidar indirectamente a las tortugas que llegan a nuestro hogar, pero no ha sido fácil; el desarrollo, el turismo desmedido, la falta de educación ambiental y la falta del amor a la naturaleza obstaculizaban noche a noche nuestra labor. Es por ello que decidimos informarnos y crear una asociación civil que nos diera los permisos y la autoridad para resguardar el lugar de mis tortugas.